Alepo, 17 jun (SANA) La inclusión de la Biblioteca Waqf de Alepo en la lista del patrimonio de la Organización del Mundo Islámico para la Educación, la Ciencia y la Cultura (ISESCO) supone un nuevo reconocimiento internacional a uno de los principales centros históricos de conservación del conocimiento en el mundo árabe e islámico y refuerza los esfuerzos para preservar el patrimonio cultural sirio.
Ubicada en el recinto de la Gran Mezquita de Alepo, la biblioteca alberga una de las colecciones de manuscritos y documentos históricos más importantes del Oriente árabe y es considerada un símbolo del papel desempeñado por Alepo como foco de producción intelectual y científica durante siglos.
Según explicó a SANA el director de Antigüedades y Museos de Alepo, Munir Al-Qasqas, la inscripción en la lista de la ISESCO representa un reconocimiento al valor histórico y cultural de la ciudad y contribuye a garantizar la protección y conservación de este legado conforme a estándares internacionales.
El responsable destacó que esta distinción fortalece la posición de Alepo como referente de la cultura islámica y abre nuevas oportunidades para la investigación, la restauración y el desarrollo del turismo cultural vinculado a su patrimonio histórico.
Un legado de manuscritos que atraviesa los siglos
El supervisor de las bibliotecas patrimoniales de Alepo, Mahmoud Masri, señaló que el respaldo de la ISESCO permitirá impulsar un proyecto integral de rehabilitación que no se limitará a la conservación del edificio y sus colecciones, sino que aspira a convertir el conjunto en un centro cultural, científico y de investigación.
La historia de la Biblioteca Waqf se remonta al siglo VII de la Hégira, cuando el erudito Abd al-Rahman Sharaf al-Din ibn al-Ajami fundó la Escuela Sharafiyah y reunió una importante colección de manuscritos que con el tiempo atrajo a estudiosos de distintas regiones del mundo islámico.

A lo largo de los siglos, la biblioteca se enriqueció gracias a las donaciones de jueces, sabios y personalidades que cedieron sus colecciones particulares a mezquitas, escuelas e instituciones educativas para facilitar el acceso al conocimiento.
El fondo documental reúne manuscritos relacionados con la exégesis coránica, el Hadiz, la jurisprudencia islámica, la lengua y la literatura árabes, la historia, la astronomía, la medicina y las matemáticas, además de documentos de donaciones y registros históricos que permiten reconstruir aspectos de la vida social y económica de Alepo.
La biblioteca conserva también una singular colección de instrumentos astronómicos y piezas patrimoniales que ilustran el desarrollo científico alcanzado por la ciudad en distintas épocas.
Masri recordó que la institución atravesó diferentes etapas de decadencia antes de ser revitalizada a comienzos del siglo XX por el historiador y experto en hadices Muhammad Raghib al-Tabbakh y otros intelectuales, quienes reunieron numerosos manuscritos dispersos en escuelas, mezquitas y colecciones privadas.
Restauración, digitalización y un nuevo futuro cultural
La Biblioteca Waqf vivió una nueva etapa de desarrollo tras la designación de Alepo como Capital de la Cultura Islámica en 2006, cuando sus instalaciones fueron reorganizadas y ampliadas en el complejo de la Gran Mezquita Omeya.
Sin embargo, los bombardeos sufridos en 2014 provocaron graves daños en el edificio y obligaron a suspender sus actividades. Pese a ello, investigadores y especialistas lograron trasladar a lugares seguros una parte importante de los manuscritos, documentos e instrumentos científicos antes de la destrucción de parte de las instalaciones.

Tras esos acontecimientos comenzaron diversos proyectos de recuperación. En 2015 se organizaron encuentros internacionales en Estambul y Alepo con el apoyo de instituciones culturales, entre ellas la ISESCO, Arab League Educational, Cultural and Scientific Organization y UNESCO, para impulsar la restauración de la biblioteca y de sus edificios anexos.
El proyecto actual contempla la restauración de manuscritos dañados, la digitalización de los fondos documentales y la implantación de sistemas de conservación adaptados a estándares internacionales, con el objetivo de facilitar el acceso de investigadores y especialistas a este patrimonio.
En los últimos meses, la biblioteca ha recuperado presencia en la vida cultural siria mediante su participación en la Damascus International Book Fair y la organización de actividades académicas y científicas en Alepo, entre ellas la conferencia «Reviviendo la Biblioteca Waqf en Alepo: Rehabilitando la historia para construir el futuro».
La inclusión en la lista patrimonial de la ISESCO representa un nuevo impulso para esta institución, considerada uno de los testimonios más relevantes de la tradición intelectual árabe e islámica y un puente entre el legado histórico de Alepo y las futuras generaciones de investigadores y estudiosos.
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