Damasco, 14 nov (SANA) En la Ciudad Vieja de Damasco, junto a la calle recta que conduce a Bab Sharqi, se alza la Catedral Mariamita, una de las iglesias más antiguas de Siria y del mundo árabe, y además es considerada un símbolo religioso y cultural y un destino importante para visitantes durante siglos.
Diseño arquitectónico único
El padre Boutros Khoury declaró a SANA que la catedral data de inicios del siglo I d. C. y combina arquitectura bizantina con ornamentación oriental damascena, y su diseño refleja múltiples transformaciones, especialmente tras la conquista islámica, cuando el califa Al-Walid ibn Abd al-Malik autorizó a los cristianos a usarla como catedral principal.
La referida iglesia se destaca por sus enormes columnas, iconos y cúpulas de mármol. En sus 1000 m² incluye varias capillas: Nuestra Señora María, la más grande de Damasco, San Nicolás, Santa Tecla, Santa Catalina (que alberga un museo de vestimentas litúrgicas e iconos) y la iglesia de los Santos Cipriano y Justina.
La iglesia más grande de Damasco
La Iglesia Mariamita es considerada la mayor de Damasco en extensión y es el lugar donde ora el Patriarca de Antioquía y de todo el Oriente para la Iglesia Ortodoxa Griega, Juan X Yazigi.
El padre Boutros señala que por este templo pasaron numerosos patriarcas destacados, entre ellos Gregorio Haddad, recordado como el “Padre de los Pobres” porque durante los periodos de penuria y hambruna en Damasco, Haddad distribuía pan a todos los residente de Damasco e, incluso, según cuenta la histroria, llegó a vender sus propias pertenencias para conseguir alimento tanto a cristianos como a musulmanes de la región.
Un símbolo de convivencia y cohesión social
El padre Boutros subraya que la Catedral Mariamita es un ejemplo vivo de convivencia religiosa y un atractivo destino turístico de valor histórico y espiritual lo que la convirtió en un punto de referencia para investigadores e intelectuales.
“Es imposible hablar de la Iglesia Mariamita en Damasco sin mencionar su entorno, que abarca varios lugares emblemáticos del casco antiguo, como la Mezquita de los Omeyas, el Zoco Al-Hamidiyah, el Palacio Azem y el Zoco Al-Buzurieh”, detalló el Obispo.

Residentes como Adib Karam destacan, desde hace generaciones, en la zona prevalecen relaciones cordiales entre personas de distintas religiones, basadas en la confianza, el respeto mutuo y la cooperación, lo que refleja un claro modelo de unidad nacional en la sociedad siria.
Importancia histórica a lo largo de los siglos
La Iglesia Mariamita de Damasco, que fue descrita por el viajero árabe Ibn Jubayr en 1184 d. C. como «una hermosa estructura con imágenes que deslumbran la mente y cautivan la vista», aún conserva su destacado valor histórico y arqueológico, y más allá de su dimensión religiosa, permanece como un monumento vivo y un testimonio de la rica trayectoria de Siria como punto de encuentro de civilizaciones y religiones.
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