La política exterior de Trump: presionar, sancionar y mentir

Damasco, SANA

La política exterior de la administración Donald Trump se ha valido de sanciones, presiones y mentiras para mantener su poder en Asia occidental.

La influencia de Irán en dicha zona es la piedra en el zapato de Trump, que ya no puede utilizar la estrategia de sus antecesores de financiar a los grupos terroristas porque su presencia se redujo considerablemente en las regiones más importantes, como son Siria e Irak. Eso se debe a las acciones de la alianza antiterrorista.

Tras el asesinato del General Suleimani y el General Mohandis, se demostró que Estados Unidos no tiene ningún tapujo en violar la soberanía de un país y, como consecuencia, el Congreso iraquí exigió la retirada de las bases militares norteamericanas en su territorio.

A su vez, la ONU reconoció a través de la relatora especial para Ejecuciones Extrajudiciales, Agnes Callamard, que el asesinato por parte de los Estados Unidos es arbitrario y violatorio del derecho internacional. Además de sumarse un pedido de captura a Trump por parte de Irán por el asesinato de Suleimani, al cual se sumó el mismo pedido por parte de Irak.

Por otro lado, Estados Unidos buscó fortalecer su presencia a través de sus aliados en la región, Israel y Arabia Saudita. Pero no le salió nada bien.

Trump apoyó a Israel en su idea de anexar Cisjordania. lo que resultó un tiro por la culata ya que la opinión pública internacional lo criticó fuertemente e incluso se tuvo que dar marcha atrás el pasado 1 de julio, cuando la opinión pública internacional, incluyendo la opinión pública israelí, lo rechazó.

Respecto al otro aliado de Estados Unidos, Arabia Saudita, también fue criticado por la presencia de armas norteamericanas en manos de mercenarios que trabajaban para Arabia Saudita y también tuvo fuertes críticas por el juicio sobre el asesinato del periodista Jamal Khashoggi.

Como si esto fuera poco y como un niño caprichoso, Trump utiliza la presión constante para obtener lo que quiere. Es así que en plena pandemia y con más de 3 millones de infectados en su país, inició el proceso formal de retiro de la Organización Mundial de la Salud, criticando el accionar de ésta como sesgado en favor de China.

La salida de Estados Unidos de este organismo supone una pérdida de 450 millones de dólares en el presupuesto. No es la primera vez que hace algo similar. En junio de 2018 se retiró del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, luego de que se criticara el manejo de los Derechos Humanos por parte de Israel al igual que el manejo del gobierno norteamericano en torno a los niños mexicanos en la frontera con Estados Unidos.

Presionar como práctica diplomática

Las presiones diplomáticas son una herramienta muy utilizada por la administración Trump para mantener la hegemonía de su poder en Asia Occidental, donde cuenta con varios enemigos, unificados en uno solo, la resistencia.

Una de las primeras presiones de su gestión fue el retiro del Acuerdo Integral Conjunto, conocido como Acuerdo Nuclear, que se había conseguido tras una serie de negociaciones durante cinco años entre el G5 más 1 y que amenazó con volar por los aires, cuando en 2018 Trump decidió unilateralmente salirse y volver a imponer sanciones económicas al país persa.

A pesar de ello los demás países que componen el acuerdo se mantuvieron. Pero el gobierno iraní criticó a la parte europea de no cumplir concretamente con el acuerdo por miedo a las represalias económicas de Estados Unidos.

Las sanciones económicas fueron y continúan siendo las herramientas de presión a diferentes países como es el caso de Siria, Palestina, Irán, Venezuela y otros países más.

Las mismas ahogan las economías internas, pero durante los últimos meses se demostró que los países sancionados si fortifican sus relaciones mutuas pueden al menos sortearlas.

El ejemplo más claro fue el envío de los buques petroleros y de alimentos de Irán a Venezuela, además del anuncio de la firma de un acuerdo militar con Siria, a pesar de la imposición de la “Ley Cesar”, que son un paquete de sanciones económicas impuestas por los Estados Unidos a todos aquellos países que intenten apoyar a Siria tanto militar como monetariamente.

La idea central de las sanciones unilaterales es debilitar por un lado a la resistencia en Asia Occidental y, por otro, derrocar gobiernos como es el caso del de Bashar Al Asad en Siria y Nicolás Maduro en Venezuela.

Por Valeria Rodríguez *

Fuente: Radio Gráfica

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