Bruselas, 16 sep (SANA) La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se comprometió este miércoles a utilizar todas las herramientas disponibles para reequilibrar las relaciones comerciales entre la Unión Europea (UE) y China, ante el aumento del déficit con Pekín y sus repercusiones sobre la industria y la economía del bloque.
Durante su discurso sobre el estado de la Unión ante el pleno del Parlamento Europeo, Von der Leyen aseguró que Bruselas mantiene un diálogo con Pekín para corregir los desequilibrios comerciales y subrayó que esas conversaciones deben traducirse en resultados, según informó la agencia italiana Aki.
La dirigente europea señaló que la disminución de la demanda interna en China incrementa la necesidad del país asiático de acceder al mercado europeo, y consideró que ambas partes tienen interés en trabajar conjuntamente para encontrar soluciones que permitan alcanzar un mayor equilibrio en sus intercambios.
Un déficit cercano a los 1.000 millones de euros diarios
Von der Leyen advirtió de que el déficit comercial de la Unión Europea con China ha alcanzado un “punto de inflexión”, después de situarse en alrededor de 1.000 millones de euros diarios, una cifra que, según afirmó, representa una carga para la economía europea.
El déficit del comercio de bienes entre ambas partes había aumentado hasta unos 360.000 millones de euros al cierre de 2025 y siguió ampliándose durante el segundo trimestre de este año, hasta aproximarse a los 1.000 millones de euros diarios, equivalentes a unos 1.150 millones de dólares.
La presidenta de la Comisión Europea sostuvo que el bloque tiene capacidad para reducir los precios de la energía, incrementar la inversión y la innovación y reformar su economía, pero alertó de que esos esfuerzos podrían verse amenazados si las empresas europeas no pueden competir en igualdad de condiciones.
La “segunda conmoción china” y sus efectos sobre la industria
Von der Leyen señaló que lo que calificó como la “segunda conmoción china” ya ha comenzado y que sus efectos se perciben tanto en las comunidades como en las fábricas europeas.
Según explicó, la actividad industrial ha disminuido en varios centros industriales de la Unión Europea, en un contexto marcado por el creciente desequilibrio comercial con China.
Manufacturas y tecnología dominan los intercambios
El comercio entre la Unión Europea y China se concentra principalmente en bienes manufacturados y productos tecnológicos.
El bloque europeo importa de China bienes de consumo, productos tecnológicos, equipos eléctricos y electrónicos, maquinaria y dispositivos mecánicos, productos químicos y tierras raras.
Por su parte, los países de la Unión Europea exportan al mercado chino maquinaria industrial avanzada, automóviles, aviones, equipos y dispositivos eléctricos, productos químicos, plásticos, productos farmacéuticos y médicos, además de alimentos y artículos de lujo.
En este escenario, Bruselas busca que el diálogo con Pekín permita avanzar hacia unas relaciones comerciales más equilibradas, mientras aumenta la preocupación por el impacto del déficit sobre la industria y la economía europeas.
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