Damasco, 11 ago (SANA) El ministro sirio de Finanzas, Mohammed Yisr Barnieh, estimó que la economía del país crecerá un 11,3% en 2026 y mantendrá un ritmo elevado en los próximos años, con la perspectiva de que varios sectores recuperen hacia 2030 los niveles de producción anteriores a 2011.
En declaraciones a SANA, Barnieh señaló que la prioridad del Gobierno es lograr que ese crecimiento sea sostenible e inclusivo y se traduzca en una mejora de las condiciones de vida de la población, junto con el fortalecimiento de las redes de protección social.
El ministro indicó además que los ingresos presupuestarios podrían superar los 8.000 millones de dólares este año y que los recursos extraordinarios serán destinados principalmente a proyectos de inversión en zonas afectadas, así como al apoyo al emprendimiento y a empresas emergentes vinculadas con las nuevas tecnologías.
“El Ministerio de Finanzas mantiene como prioridades la disciplina fiscal, la transparencia, la integridad y la estabilidad económica y financiera”, subrayó.
Crecimiento elevado en 2026 y 2027
El titular de Finanzas explicó que las estimaciones del Ministerio coinciden con las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que sitúan el crecimiento de la economía siria por encima del 10% en 2026.
Según Barnieh, el Gobierno calcula una expansión del 11,3% este año y del 9,7% en 2027, frente a un crecimiento aproximado del 4% registrado en 2025.
“Estas proyecciones se actualizan de forma periódica a través de la unidad de previsiones macroeconómicas y fiscales del Ministerio, en el marco de la preparación y ejecución del presupuesto estatal”, precisó.
Atribuyó el crecimiento de 2026 a una recuperación amplia de la actividad económica, especialmente en los sectores de servicios y comercio, así como en la agricultura, favorecida por una buena temporada de lluvias, y en el petróleo, el gas y los recursos minerales.
Barnieh consideró que estos sectores fueron los primeros en beneficiarse de la recuperación y de las reformas adoptadas para abrir la economía al comercio y la inversión, aunque anticipó que otras actividades tendrán un peso mayor en el crecimiento a partir de 2027.
El ministro vinculó también la recuperación con las reformas económicas y financieras, la mejora de la estabilidad y el retorno de refugiados, y estimó que varios sectores podrían recuperar sus niveles de producción previos a 2011 para 2030.
Nueva política fiscal
Barnieh explicó que la nueva política tributaria busca simplificar los procedimientos, reducir los tipos impositivos aplicados a personas y empresas y ofrecer incentivos destinados a mejorar la competitividad del sistema fiscal sirio.
Según el ministro, el objetivo es estimular la actividad económica, favorecer al sector privado, aliviar la carga fiscal sobre las personas con menores ingresos y crear condiciones más favorables para la reapertura de instalaciones industriales, comerciales y turísticas que permanecen paralizadas o dañadas.
El nuevo sistema incluirá incentivos vinculados al empleo, así como beneficios para las empresas que incorporen nuevas tecnologías y líneas modernas de producción.
“La reforma fiscal está preparada para ser presentada ante el Parlamento y expresó su esperanza de que entre en vigor a comienzos de 2027”, afirmó.
El Gobierno confía en que el crecimiento económico, la lucha contra la corrupción y la evasión fiscal, y un mayor grado de cumplimiento tributario permitan elevar los ingresos públicos en los próximos años.
Más de 8.000 millones de dólares de ingresos en 2026
El ministro señaló que las cuentas públicas avanzan hacia el cumplimiento de los objetivos de ingresos previstos para 2026, por encima de los 8.000 millones de dólares, frente a los 3.500 millones registrados en 2025.
Según Barnieh, alrededor del 75% de los ingresos de este año procede de fuentes consideradas sostenibles.
El responsable añadió que el Gobierno busca destinar los ingresos extraordinarios a proyectos de inversión capaces de generar nuevas oportunidades económicas.
Entre esas iniciativas figura la creación, junto con el Ministerio de Comunicaciones y Tecnología de la Información, de un fondo nacional para apoyar a emprendedores y empresas emergentes del sector tecnológico, financiado parcialmente con recursos procedentes de las telecomunicaciones.
Otra parte de los ingresos extraordinarios será dirigida a proyectos de inversión con rentabilidad económica y a programas de desarrollo en las zonas más afectadas.
Barnieh indicó que las previsiones preliminares para el presupuesto de 2027 apuntan a un nuevo aumento de los ingresos, apoyado en el crecimiento económico y una mejora del cumplimiento fiscal, incluso sin contar con ingresos temporales procedentes de licencias de telecomunicaciones o del sector petrolero.
Del crecimiento a la mejora del nivel de vida
El ministro subrayó que uno de los principales retos del Gobierno es convertir las altas tasas de crecimiento en mejoras perceptibles en el poder adquisitivo y las condiciones de vida de la población.
Barnieh señaló que el objetivo es evitar que la recuperación se concentre en determinados sectores, regiones o grupos sociales, y lograr que sus beneficios lleguen de forma más amplia al conjunto de la sociedad.
A su juicio, mantener un crecimiento sostenido e inclusivo permitirá aumentar los ingresos de los hogares y ampliar los recursos públicos disponibles para invertir en servicios básicos y mejorar el nivel de vida.
El ministro reconoció, no obstante, que la magnitud de la destrucción y los niveles de pobreza que dejaron las políticas del depuesto régimen en Siria requerirán varios años de crecimiento elevado para ser superados.
Barnieh afirmó que el Gobierno trabaja en una estrategia nacional para combatir la pobreza, mejorar los medios de vida y reforzar las redes de protección social.
Asimismo, reiteró el compromiso del Ministerio de Finanzas con la disciplina fiscal, la transparencia y la estabilidad macroeconómica como elementos esenciales para atraer inversiones, impulsar el desarrollo y reducir la pobreza de forma sostenible.
rr