París, 17 jun (SANA) La Agencia Internacional de Energía (AIE) rebajó su previsión de crecimiento de la demanda mundial de petróleo para 2026 a 1,1 millones de barriles diarios, 700.000 barriles menos que en su estimación anterior, y anticipó un importante superávit de oferta en 2027.
En su informe mensual, publicado este miércoles, la agencia explicó que la revisión a la baja responde al aumento de los precios de los combustibles y a las interrupciones en el suministro. Según el documento, se prevé que los envíos durante el segundo trimestre de 2026 disminuyan en unos 5 millones de barriles diarios respecto al mismo periodo del año anterior.
La AIE estimó que el crecimiento de la demanda podría acelerarse hasta los 2 millones de barriles diarios en 2027, impulsado por una mejora de las condiciones económicas y una bajada de los precios.
Por el lado de la oferta, la agencia prevé que la producción mundial se sitúe en 102,4 millones de barriles diarios en 2026, antes de aumentar hasta 110,3 millones en 2027, lo que podría generar un amplio excedente en el mercado.
El informe señaló también que el acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán podría favorecer la recuperación de las exportaciones de Oriente Medio, aunque advirtió de que persisten desafíos operativos y políticos, incluidas las prolongadas operaciones de desminado y los acuerdos de transporte aún pendientes.
La agencia indicó que el precio del crudo del mar del Norte cayó a alrededor de 82 dólares por barril a mediados de junio, en un contexto de debilidad de la demanda y crecientes expectativas de distensión.
De acuerdo con la AIE, el mercado petrolero podría registrar en 2027 un importante superávit de oferta, con una demanda mundial de 105,3 millones de barriles diarios frente a una oferta cercana a los 110 millones. Este escenario permitiría a los países consumidores reponer inventarios agotados y reforzar sus reservas estratégicas.
La agencia reveló además que los inventarios de petróleo en los países de la OCDE cayeron a sus niveles más bajos desde 1990, debido a las repercusiones de la guerra en Oriente Medio y a las interrupciones del suministro a través del estrecho de Ormuz en los últimos meses.
rsh