Damasco, 5 ago (SANA) Proverbios heredados, versos de poetas sirios y expresiones populares ocupan estos días uno de los murales del Festival Internacional de Poesía Árabe de Damasco, donde la memoria familiar se transforma en un archivo colectivo destinado a contribuir a la preservación del patrimonio oral del país.
La iniciativa, impulsada por el Ministerio sirio de Cultura, forma parte de un proceso de documentación con vistas a preparar un expediente para su presentación ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
En un espacio interactivo instalado en la Ópera de Damasco, sede del festival, los visitantes escriben los dichos, versos y máximas que recuerdan y los colocan en paneles junto a sus nombres.
La propuesta convierte al público en participante directo de la conservación de una tradición transmitida durante generaciones, al tiempo que permite recoger expresiones vinculadas con distintos territorios, dialectos y experiencias sociales.
La memoria convertida en archivo
Los proverbios, poemas y relatos populares no constituyen únicamente fórmulas lingüísticas heredadas, sino también vehículos de conocimientos, valores y recuerdos colectivos.
Su conservación depende en buena medida de que continúen utilizándose y de que las comunidades que los transmiten participen activamente en su identificación y protección.
Ali Rihan, voluntario del Ministerio de Cultura, explicó que el espacio fue concebido para incorporar las aportaciones del público al trabajo de documentación.
Cada visitante puede escribir un refrán, un verso de un autor sirio o una frase de sabiduría asociada a su familia, su región o sus recuerdos personales.
Esas contribuciones serán incorporadas al informe que prepara el Ministerio, según Rihan, quien destacó que la respuesta del público demuestra que esas expresiones permanecen vivas en la sociedad.
Antes de escribirlas en el mural, muchos participantes evocan a una persona, un momento familiar o un lugar concreto relacionado con la frase elegida.
Ese vínculo emocional convierte cada aportación en algo más que una pieza textual: la transforma en testimonio de una experiencia compartida.
Un patrimonio en constante transformación
La Dirección de Patrimonio Popular del Ministerio de Cultura participa en la identificación y documentación de manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial, así como en la preparación de expedientes relacionados con la Convención de la Unesco de 2003.
La recopilación no se limita a registrar textos, sino que también permite analizar las variantes regionales, los cambios dialectales y los diferentes usos sociales de una misma expresión.
Esa diversidad evidencia que el patrimonio oral no es un legado inmóvil, sino una tradición que cambia a medida que las comunidades la adaptan a nuevos contextos.
La visitante Fatima Youssef valoró la iniciativa porque, a su juicio, preserva expresiones transmitidas de generación en generación y recuerda a los poetas sirios cuyas palabras dejaron una huella en la memoria colectiva.
Para Youssef, la integración de esas aportaciones en un documento cultural les concede un valor que supera su presencia temporal en el festival y permite transmitir a las nuevas generaciones parte del lenguaje y de las experiencias que conformaron la identidad siria.
El público como guardián de la tradición
El mural amplía el alcance del Festival Internacional de Poesía Árabe de Damasco, que deja de ser únicamente un encuentro dedicado a la creación literaria para convertirse también en un espacio de recuperación de proverbios, máximas y dichos cotidianos.
A través de esta experiencia, el visitante abandona el papel de espectador y se convierte en colaborador de un proceso de documentación cultural.
Las frases que durante años circularon de forma oral pasan así a formar parte de un registro que puede ser estudiado, conservado y transmitido.
El proyecto busca conectar la herencia de generaciones anteriores con los actuales esfuerzos de salvaguardia y presentar ese patrimonio en el ámbito internacional no como un vestigio del pasado, sino como una tradición viva que continúa expresando la identidad y la memoria de la sociedad siria.
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