Deraa, 2 jul (SANA) La inclusión de la mezquita Omari en la provincia sureña siria de Deraa en las listas patrimoniales de la Organización Islámica para la Educación, la Ciencia y la Cultura (ISESCO) constituye un reconocimiento al valor histórico, religioso y cultural de uno de los templos islámicos más antiguos del Levante.
El sitio, considerado un testimonio de los inicios de la arquitectura islámica en la región, forma parte del patrimonio cultural que la ciudad de Deraa conserva desde hace más de 13 siglos.
La inscripción de la mezquita se enmarca en los esfuerzos nacionales e internacionales para proteger el patrimonio sirio, reforzar su presencia en el mapa del patrimonio islámico y ampliar la cooperación en materia de restauración, documentación y rehabilitación.
Una de las mezquitas más antiguas del Levante
El director del Departamento de Antigüedades de Daraa, Muhammad Nasrallah, explicó a SANA Cultural que la mezquita Omari figura entre las primeras construidas en el Levante tras la conquista islámica.
Según fuentes históricas, su edificación inicial se remonta al reinado del califa Umar ibn al-Jattab, en la primera mitad del siglo VII, de quien recibió el nombre que conserva hasta hoy.
Nasrallah señaló que el templo fue ampliado, reconstruido y restaurado durante sucesivas etapas islámicas, especialmente en los períodos omeya, ayubí, mameluco y otomano, lo que le otorgó un carácter arquitectónico diverso sin perder su autenticidad histórica.
Los estudios arqueológicos indican además que la mezquita fue levantada sobre restos de estructuras romanas y bizantinas, reflejo de la continuidad civilizatoria de Daraa, una de las ciudades habitadas más antiguas de la región.
Arquitectura que fusiona autenticidad y belleza
La mezquita Omari se distingue por un estilo que conserva rasgos de la arquitectura islámica temprana, con un amplio patio central rodeado de arcadas y una sala de oración sostenida por hileras de columnas y arcos de piedra.
El edificio incluye un mihrab de piedra, un minbar histórico y un minarete cuadrado, considerado uno de sus elementos arquitectónicos más destacados.
De acuerdo con Nasrallah, el minarete presenta características de las arquitecturas ayubí y mameluca, junto con decoraciones de piedra e inscripciones árabes que documentan distintas etapas de renovación.
El uso del basalto negro, piedra común en la región de Hauran, aporta al conjunto un carácter singular y lo integra con el entorno local, además de evidenciar la destreza de los artesanos en el empleo de materiales naturales.
Un centro de conocimiento y vida social
El papel de la mezquita Omari no se limitó a la práctica religiosa, pues durante siglos funcionó como centro científico, cultural y social.
En sus espacios se celebraron círculos de estudio del Corán, el Hadiz, la jurisprudencia islámica y la lengua árabe, contribuyendo a la formación de numerosos ulemas, juristas y estudiosos.
También fue punto de encuentro para actividades religiosas, sociales y nacionales, lo que consolidó su lugar como uno de los referentes culturales más importantes del sur de Siria.
La Dirección General de Antigüedades y Museos destaca que su importancia reside no solo en su antigüedad, sino también en sus elementos arquitectónicos originales, sus inscripciones históricas y su ubicación en el corazón de la ciudad vieja de Daraa.
La restauración revitaliza la mezquita
Durante los años de la guerra, la mezquita Omari sufrió daños en partes de su estructura histórica y en varios de sus elementos arquitectónicos, al igual que numerosos sitios arqueológicos del país.
Posteriormente, las autoridades competentes iniciaron labores de documentación, mantenimiento y restauración conforme a normas científicas, con el objetivo de preservar la autenticidad del edificio y garantizar la continuidad de su función religiosa y cultural.
Esos trabajos incluyeron la evaluación de daños, la documentación de elementos arqueológicos y la preparación de estudios para futuros proyectos de restauración.
Las labores se basaron en un estudio arquitectónico y estructural integral, que contempló la revisión de los sistemas de alcantarillado, agua, ventilación e iluminación, con un enfoque participativo entre instituciones gubernamentales y la comunidad local.
La inscripción refuerza la protección internacional
Nasrallah consideró que la inclusión de la mezquita Omari en las listas de la ISESCO otorga una nueva dimensión internacional a los esfuerzos de preservación.
Según explicó, este paso fortalece la cooperación con instituciones especializadas, abre la puerta a programas de apoyo técnico y capacitación, favorece el intercambio de conocimientos y mejora las posibilidades de incorporar el sitio a iniciativas culturales y turísticas de carácter islámico.
Con este reconocimiento, la mezquita Omari reafirma su condición de uno de los monumentos islámicos más importantes de Siria y de testimonio vivo de la historia de Daraa y su papel civilizatorio.
Su protección, subrayó Nasrallah, representa una inversión en la identidad nacional y en la memoria cultural de las futuras generaciones.


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