Damasco, 2 jul (SANA) En un ambiente de entusiasmo, creatividad y sana competencia, un grupo de niños vivió en Damasco una experiencia práctica que los acercó al mundo del comercio a través de un minimercado diseñado especialmente para ellos.
La actividad, titulada “Pequeños Comerciantes”, fue organizada por el Centro Cultural Árabe de Abu Rummaneh, en el marco de las actividades de la Semana de la Infancia, bajo la supervisión de la instructora Inas Al-Safi.
Durante el evento, los niños asumieron el papel de vendedores, exhibieron sus productos, dieron la bienvenida a los visitantes y participaron en una experiencia interactiva que combinó el aprendizaje teórico con la práctica directa.
Conceptos básicos de comercio y marketing
El evento comenzó con una charla sencilla dirigida a unos 40 niños de entre 6 y 12 años, en la que Al-Safi explicó conceptos básicos relacionados con el comercio, el marketing, la oferta y la demanda, así como la manera de calcular costos y ganancias.
La instructora también destacó la importancia de valores como la honestidad, la integridad, el buen trato al cliente y el rechazo a los precios abusivos, al considerarlos pilares fundamentales para cualquier comerciante exitoso.
Un minimercado para aprender jugando
Tras la introducción teórica, los participantes asistieron a una representación teatral interactiva que simuló operaciones de compraventa dentro de un pequeño mercado. Luego, los niños aplicaron lo aprendido mediante la exposición de sus propios productos.
El minimercado incluyó una variedad de artículos preparados o presentados por los participantes, entre ellos juguetes, alimentos, accesorios, velas, jabones perfumados, pañuelos aromatizados y trabajos artesanales.
La actividad permitió a los niños experimentar de manera directa cómo se presenta un producto, cómo se atrae a los clientes y cómo se define un precio adecuado, en un entorno educativo basado en el juego y la participación.
Habilidades para la vida y confianza personal
Al-Safi explicó a SANA que el objetivo del evento fue introducir a los niños en los fundamentos del comercio de una forma divertida, sencilla y práctica.
Según la instructora, la iniciativa contribuye al desarrollo de habilidades para la vida, fortalece la confianza en sí mismos, mejora la comunicación con los demás y fomenta valores como la responsabilidad, la honestidad y la iniciativa.
Añadió que este tipo de actividades tiene un impacto positivo en la personalidad de los niños, ya que les permite descubrir sus capacidades, expresar sus ideas y aprender a trabajar de manera organizada.
Experiencias infantiles con lecciones prácticas
Los niños participantes expresaron su entusiasmo por la experiencia y compartieron las lecciones que aprendieron a través de sus diferentes productos.
Talin Ataya, quien exhibió pañuelos perfumados, señaló que aprendió la importancia de presentar el producto de una manera atractiva para captar la atención de los clientes. Por su parte, Laith y Julia Shibani, que participaron con coches de juguete, consideraron que elegir una buena forma de exposición y fijar un precio adecuado ayuda a incentivar la compra.
Qassem Qahwaji afirmó que la honestidad y la integridad son la base del éxito de cualquier comerciante, mientras que Reham Rahim, quien presentó accesorios y jabones perfumados, descubrió que los productos artesanales adquieren mayor valor cuando sus creadores pueden explicar sus características a los compradores.
Creatividad, cooperación y espíritu de iniciativa
Lana Al-Omari, encargada de organizar concursos, juegos y rifas, indicó que las ideas creativas contribuyen a crear un ambiente divertido y estimulan la participación de los niños.
Lulia Maftouh expresó su orgullo al presentar velas perfumadas elaboradas en casa, y consideró que la experiencia aumentó su confianza en la posibilidad de convertir una afición en un producto. Zaid Al-Halabi, quien participó con comida casera, destacó que la calidad del producto y una buena presentación son elementos esenciales para lograr ventas exitosas.
Los hermanos Fawaz, Muhammad y Haidy Na’nous señalaron que atender a los clientes les dio mayor seguridad y les enseñó a calcular costos y ganancias, además de mostrarles la importancia de la cooperación y el intercambio de experiencias dentro del minimercado.
Aprendizaje práctico dentro de la Semana de la Infancia
El evento “Pequeños Comerciantes” forma parte de los programas de la Semana de la Infancia organizados por la Dirección de Cultura de Damasco.
La iniciativa busca desarrollar las habilidades prácticas de los niños, fomentar la creatividad, fortalecer el espíritu de iniciativa y ofrecer espacios de aprendizaje interactivo que combinen educación, cultura y diversión.



rsh